La opción de marca blanca permite adaptar SHADOWKEY por completo a la propia organización y gestionarlo bajo la marca propia. De este modo, la aplicación no solo se personaliza visualmente, sino que también puede adaptarse específicamente a los requisitos internos y a las estructuras existentes.
De este modo, las empresas y organizaciones tienen la oportunidad de integrar una solución de cifrado de alta seguridad en su propio ecosistema, sin depender de proveedores externos ni de software de terceros visible. La interfaz de usuario, las denominaciones y la apariencia se pueden personalizar, de modo que SHADOWKEY se integre a la perfección en los procesos y sistemas existentes.
A pesar de la personalización, el principio fundamental sigue siendo el mismo: procesamiento local completo, sin conexión a la nube y control máximo sobre todos los datos. White Label combina así la máxima seguridad con la máxima flexibilidad y permite su uso como solución autónoma e interna de la empresa.
La adaptación se realiza una sola vez y se ajusta específicamente a los requisitos de cada organización. De este modo se crea una solución de seguridad a medida que, tanto desde el punto de vista técnico como visual, se ajusta exactamente a las necesidades propias.
